jueves, 6 de julio de 2017

Beatriz y los dos caballeros

BEATRIZ Y LOS DOS CABALLEROS
de Yolanda del Sol

(Aparece una dama muy asustada y se dirige a Guillermo, que está sentado a la mesa de los novios. La doncella le pide que se levante y se sitúan delante de la mesa nupcial)

DAMA:
A vos, señor, me encomiendo
Pues preciso de su ayuda.
Dos hombres me están siguiendo
Y me alcanzarán sin duda.

Uno es mi prometido,
Que ha jurado secuestrarme.
El otro, mi padre, dolido,
Que quiere de él apartarne.

Antes reinaba la paz,
Pero ayer al ajedrez
Mi padre fue incapaz
De vencerle con prestez.

Mi prometido cantaba
Celebraba su victoria
Mas mi padre se enfadada
Y así empezó la discordia.

Mi señor, ¿qué he de hacer yo?
Que a ambos quiero con locura.
Ayúdeles, por favor,
A recobrar la cordura.

Vos en acto laboral
Ha alumbrado muchas vidas
Y en el ámbito teatral
Su actuación es aplaudida.

(Aparecen en escena el padre y el prometido, visiblemente alterados y blandiendo sendas espadas)

PADRE:
¡Vive Dios que he de llevar
a casa a esta hija mía,
No ha de ver a este rufián
Jamás  en toda su vida!

PROMETIDO:
¡Vive Dios que he de llevar
Conmigo a mi bien amada,
A casarla ante el altar
Y de amor verla colmada!

DAMA:
Muy ilustre caballero,
Don Guillermo de Orellana,
Ponga paz aquí primero,
Y luego, a su boda cristiana.

PADRE:
Ven con tu padre, hija mía,
Que tu madre espera en casa.

PROMETIDO:
Ven conmigo, amada mia,
Que el cura esta tarde nos casa.

PADRE:
Jamás!! Lucha, villano!

PROMETIDO:
Así sea pues! Te amo, Beatriz!!!

(Se aproximan espadas en alto haciendo amago de luchar. La dama se dirige atormentada a Guillermo)

DAMA:
Socorro!! Don Guillermo, ayuda, por favor!!!

(Ambos caballeros se detienen y quedan completamente quietos mirando a Guillermo).

Ahora debe hablar Guillermo y solucionar el conflicto como buenamente se le ocurra.

Los tres espontáneos agradecen su intervención, le desean un feliz matrimonio y claman al unísono “¡VIVAN LOS NOVIOS!”.

Salen de escena agarrados los tres del brazo, Beatriz en el medio.